
“UN FUTURO COMPARTIDO”
Cuando estamos a punto de dejar atrás 2017 toca fijar la mirada en el próximo año. 2018 se presenta para Navarra como un año lleno de retos que pueden convertirse en oportunidades si actuamos con convicción e inteligencia.
Nuestros indicadores económicos y sociales destacan en la comparativa estatal, pero el horizonte europeo es donde realmente debemos fijar nuestra vista. Podemos y debemos ser ambiciosos, porque es en este escenario donde Navarra puede jugar un papel destacado, a través de retos y oportunidades que pueden garantizar un futuro mejor para las próximas generaciones.
Y entre los retos principales nos encontramos el referente al empleo y la realidad salarial. El paro se posiciona encuesta tras encuesta como la mayor preocupación de los ciudadanos. En Navarra vamos creando empleo, de hecho la Seguridad Social ha recuperado en el último año 9.025 cotizantes. Sin embargo, la asignatura pendiente la tenemos en los salarios. La brecha se está agrandando, no ya entre quien tiene un empleo y quien no, sino entre quien puede vivir de su trabajo y quien no…
La batalla de los salarios tiene tanta o más dimensión que la de la creación de empleo, ya que de nada sirve dar un puesto de trabajo a una persona joven si ello no lleva implícito la capacidad para su desarrollo personal a futuro. La prioridad principal por ello debe ser crear más empleo y de mejor calidad, lo que debe garantizarse en el tiempo con contratos de larga duración y en el sueldo de las personas, con rentas que permitan el acceso a una vivienda y a la formación de una familia.
Sin duda, la crisis ha mermado duramente el mercado laboral pero también los servicios públicos. A través de severos recortes se ha castigado a los sectores más débiles y vulnerables de la sociedad. Sin embargo, poco a poco estamos consiguiendo dar un giro a las políticas de protección social, educación y salud. Pero, aún y todo, no es suficiente. Debemos seguir revirtiendo aquellos recortes y consolidar los avances conseguidos de modo que podamos garantizar unos servicios públicos de calidad, que redunden en una sociedad más cohesionada, clave para mejorar el bienestar de todos y cada uno de nosotros. Y no podemos olvidar que unos servicios públicos sólidos requieren también unas cuentas saneadas y una Hacienda foral solvente que hagan viables la calidad de los mismos.
En definitiva, es necesario construir una Navarra más solidaria, integradora pero también más moderna y competitiva, porque si no difícilmente podremos recuperar el talento que ha huido de nuestra tierra, otro de los desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad. Hombres y mujeres jóvenes, brillantemente formados, reconocidos y necesarios, dispuestos a volver… pero para los que debemos facilitar la vuelta, propiciando oportunidades para ellos.
Retos todos ellos que debemos acometer en un mundo en continuo cambio. A nadie se le escapa que asistimos a una tremenda transformación económica, política y social a nivel global, probablemente una de las mayores en la historia de la humanidad y seguramente la más rápida. La Revolución Digital es un desafío histórico al que debemos hacer frente también en Navarra. No podemos asistir como meros espectadores, porque en estos años estamos sentando las bases de lo que será la Navarra que dejaremos a nuestros jóvenes.
Por todo ello, preparar Navarra para abordar sin demora la Transformación digital es también uno de los principales retos colectivos para el futuro de nuestra Comunidad. Estamos ante el desafío y la oportunidad de reinventarnos a nosotros mismos. No nos debe asustar el camino hacia una sociedad automatizada, si somos capaces de sostener entre todos el cambio social que ello va a producir. Una Navarra próspera y conectada al mundo. Una Navarra que cuide y retenga a su talento, una Navarra cohesionada socialmente, con políticas de integración para los sectores más desfavorecidos. Una Navarra trabajadora, seria y responsable, orgullosa de su historia, de su identidad, de su cultura y sobre todo de su diversidad.
Ese es el futuro compartido que debemos construir entre todos y todas: la Navarra del siglo XXI.
Por Uxue Barkos
Presidenta de la Comunidad Foral de Navarra