De mis éxitos personales si acaso haber acertado en elegir el que Gabriel García Márquez definió como el mejor oficio del mundo, el de periodista. Volveré; pero mientras y en el paso a la política siempre dos máximas: una de pragmatismo -"la política es el arte de lo posible"- y otra de convicción por el camino andado -"los conversos a la cola"-; de autoría no bien determinada ambas frases, a mí me gustan especialmente en boca de Manuel de Irujo. Y pocos mitos más que estos dos grandes.